domingo, 27 de noviembre de 2011

LO DE SIEMPRE


Uno no se molestó en verlo.¿Para qué?. Sí es cierto, el Madrid está como una moto, tiene la mejor plantilla de su historia, va disparado hacia el título, recauda el triple en todo el mundo, gasta lo que quiere.....estamos de acuerdo.

Pero apenas dos horas después el Getafe ganaba al Barcelona. Y unos minutos antes el Valencia había ganado al Rayo conolidándose en la tercera plaza. El Getafe es un modestísimo equipo que planta cara a uno de los mejores equipos de la historia. El Valencia traspasa a sus mejores figuras sin recambio y año tras año se consolida arriba.O sea que menos excusas. Una cosa es no poder competir en igualdad de condiciones, otra muy distinta esque hasta el último de los aficionados atléticos estábamos convencidos que no había posbilidad alguna de ganar, ni siquiera de empatar.
Este es el club de Cerezo y Gil Marín: un conformismo latente, una mediocridad asumida, falta de espíritu y lucha. El vecino siempre fue mejor, pero al menos durante décadas había futbolístas dispuestos a dar la cara. Se va a Barcelona y se encajan cinco goles con aire de complaciencia ("esque son muy buenos"). El el Bernabeú hay la excusa del hombre menos, mucha desventaja ante rival tan poderoso. Pero el problema va mucho mas allá. Es cuestión de no creerse que se puede ganar, ni siquiera acercarse.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

CAMBIO DE RÉGIMEN


Todos somos conscientes que el cambio de régimen llegará en un momento u otro. El Real viene pisando fuerte y el Barca sigue siendo mucho Barca aun cunado a veces s ele suben a las barbas. De todas formas por simple agotamiento de ganar los azulgranas morderçan el polvo en un momento u otro. No ha habido gran equipo de la historia que no haya conocido un punto final a su ciclo.

Pero quizá ese ciclo no acabe necesariamente este año. En realidad el centro del campo azulgrana sigue teniendo más calidad que el blanco, muy dependiente de un excelente Xabi Alonso. Iniesta, Xavi, Thiago o Fábregas pueden manejar un partido en cualquier momento, desde luego. Y luego está el facto Messi, clave en condiciones de igualdad como se demostró en la Supercopa. Al Real le queda la reválida de un partido ante un rival potente, cosa que no ha tenido hasta la fecha. Y sobre todo su gran prueba ante el Barca. Comprobar si la intensidad madridista es capaz de amortiguar la calidad azulgrana.

Esperamos desenlace

martes, 8 de noviembre de 2011

CUESTION DE TIEMPO Y ORGULLO


A Manzano le quedan horas contadas en el Manzanares. Tardará más o menos en caer. Su ratificación huele a cese en un par de jornadas y a ganancia de tiempo en busca de un sustituto. Nadie confia en él y tiene a la afición de uñas.

Soy de los que piensa que este verano el Atlético fichó bastante bien en función de sus posbilidades. Así que se supone que la directiva cumplió sus deberes. El problema radica en la absoluta falta de personalidad futbolística de la que adolece el cuadro colchonero desde hace más de dos décadas. Su historia de equipo grande mostraba una identidad grabada a fuego: defensa dura y contundente y gusto por el contragolpe. Una entidad irregular capaz de lo mejor y lo peor pero casi siempre competitiva y consciente de ser un equipo puntero. El interminable tránsito de entrenadores y jugadores iniciado en 1987 ha difuminado esas señas y así le va.

En realidad creo que el entrenador y los jugadores son los principales responsables del desaguisado. En el Atlético hay consolidado un mínimo nivel de exigencia desde hace no pocos años: buenos sueldos y a cumplir el tipo con lo mínimo (la Europa League). Si no se gana un derby desde la prehistoria y se es goleado año tras año en el Camp Nou nada pasa, se asume como normal. Eso antes no era sí aún cuando es cierto que las diferencias no eran tan abismales. Pero los del Calderón tiene 45.000 socios y la tercera masa social de España.

Sólo un recuerdo apenas un mes antes de llegar Gil a la presidencia el Atlético disputó las semifinales de Copa del Rey al Real Madrid de Michel, Butragueño y Gordillo. En Liga habían perdido 4-0 en Chamartín. Había ganas de revancha y en la previa del partido de vuelta Luis Aragonés soltó una bravuconada "Pasaremos sin llegar a la prórroga". Así fue. El Real era superior , por supuesto, pero enfrente había jugadores dispuesto a dar batalla. Igualito que ahora