lunes, 31 de octubre de 2011

EL SUEÑO DEL LEVANTE


A falta de mayores incentivos a todo el mundo le ha dado por hablar del Levante. En realidad, y como pasa siempre en estos casos nadir toma especialmente en serio a el equipo revelación del campeonato. Lo que pasa es que como hay que rellenar información y hablar siempre de lo mismo cansa hasta al tertuliano futbolero más convencido de su papel, pues el equipo azulgrana ha copado un buen puñado de atención informativa de los últimos días.
Las cenicientas resultan simpáticas precisamente por su escaso poder intimidatorio. Como nadie piensa que pueden llegar a mantenerse en el tiempo, provocan una indiscutible atención más por excentricidad que por el análisis real de sus posibilidades. Hace unos años la competencia era protagonizada por equipos de auténtico fuelle como el Deportivo de la Coruña o el Valencia. La marcha a toda pastilla de los grandes se ha situado a unos niveles que hace sencillamente imposible plantearse alguna posibilidad de alternativa al campeonato. Entonces quedan los premios secundarios: los puestos de Liga de Campeones y la Europa League; pero los tristes papeles de Valencia y Villarreal (al menos de momento) y el convencimiento no reconocido expresamente de que cualquiera que acceda a tan privilegiada competición apenas pasará de octavos de final también quita chicha al tema. Lo de la Europa Legue puede tener más expectativas de llegar alto pero supone un buen puñado de partidos ante equipos de medio pelo y mucha menos atención, así que tampoco tiene ese referente mágico que en su día suponía el acceso a la U.E.F.A o la Recopa.
Así que de del Levante resulta muy meritorio pero pronto dejará de interesar

MANUEL ESTEBAN ” MANOLETE”


Como si de una película de Frank Capra se tratase la historia de Manolete es la de una epopeya de lo cotidiano en versión cañi: cualquier friki puede triunfar si se lo propone.
En el caso de Manuel Esteban uno no puede dejar de pensar si todo responde a un plan elaborado de antemano. Si su actuación no es sino la manifestación de una estrategia comercial bien definida y digna de estudiarse en los MBA más prestigiosos, cómo viviendo en la parida permanente uno se gana seguidores a mansalva y consigue hacer cada aparición todo un acontecimiento. El caso es que el periodista se ha convertido en un referente de la información deportiva de este país y triunfar como gacetillero en España no está a la alcance de todos. Sólo unos elegidos consiguen acceder a los primeros puestos del ranking y las cualidades que se exigen les hace ser “especiales”, por poner dos ejemplos evidentes de nuestra tesis ahí tenemos a glorias como Jiménez Losantos o Mariló Montero ambos por razones evidentes y bien divergentes.
El carácter especial de Manolete lo da precisamente su falta absoluta de rigurosidad informativa. Su índice de aciertos en anuncios de fichajes se sitúa en unos niveles tan bajos que como si de realismo mágico se tratara, cada anuncio de primicia informativa desde los micrófonos de la SER o la web del AS se convierte en todo un acontecimiento por la hilaridad que provoca en la medida que se sabe a ciencia cierta que no se va a producir. Por lo tanto nadie puede negarle al entrañable redactor que ha triunfado haciendo lo contrario que lo que mandan los cánones oficiales de su profesión, cuestión que acrecienta su mérito en la medida que los “outsiders” suelen andar muy mal parados y vivien de mala manera, por el contrario la posición de Manolete parece muy asentada.
Pero esque además existe otro registro que ha mitificado aún más su figura: su condición de colchonero “de esos para los que el sentimiento atlético está por encima de todo”. Es donde aparece el Manolete “serio” aquél que manifiesta su profundo pesar por la marcha de su equipo, es implacable en sus juicios y conoce los entresijos del club como nadie. Es entonces donde provoca más risas y donde su éxito supera todas las expectativas que jamás pudo soñar desde sus inicios en esas lejanas tertulias en el mítico “Goles” de Pedro Pablo Parrado

JUICIO SUMARIO EN EL CALDERÓN


Hoy juicio sumario en el Calderón. Manzano huele a chamusquina. Es una historia tan vieja que ya apenas merece interés. La enésima decepción del Atlético enfangado desde hace años en una dirección deportiva más que discutible. En realidad aún queda tiempo para salvar el entuerto pero la cosa no pinta muy bien.
Manzano es un profesional solvente que muestra una excelente hoja de servicios en equipos de escalafón inferior al Atlético pero a orillas del Manzanares no cuaja su imagen , que se considera gris para las ambiciones rojiblancas. Su primera etapa fue más bien pobre, ni fú ni fa en cuanto a resultados ( a un gol de la UEFA) y con el cabreo del personal por su injusta marginación de Movilla, muy querido en la casa y de lo mejorcito que había en una plantilla más bien mediocre. Su fichaje no sentó bien al aficionado que no recordaba con agrado su paso anterior y pareció insertarse en el área de influencia de su representante García Quilón, con mucho peso en los despachos del Calderón. Ya su aterrizaje, por lo tanto, le situaba en posición de debilidad puesto que era un técnico bajo sospecha que sólo resultados tempranos podían enterrar.
Y la verdad es que las circunstancias no le han favorecido. El culebrón Agüero se extendió todo el verano y como de su traspaso dependían los fichajes más importantes, éstos llegaron muy al final y se encontró con la liga empezada y el equipo sin formar. Optó por el fútbol de toque (apuesta interesante desde luego) que dio lugar a unos comienzos esperanzadores sobre todo cuando Falcao empezó a golear, pero no ha conseguido dar con el esquema y los jugadores precisos y se ha sumergido en un carrusel de rotaciones sin mucho sentido que ha difuminado esos comienzos en un equipo insulso, que marea la pelota sin profundidad y no deja atrás sus eternos desajustes defensivos.
No todo es imputable desde luego al jerezano. Futbolistas como Reyes o Thiago parecen estar más bien de campo y playa, y otros como Diego o Thuran no dan todavía lo que de ellos se espera. En el Atlético falta desde hace tiempo un liderazgo en la plantilla y jugadores comprometidos por jugar en un equipo grande con un buen puñado de historia a sus espaldas. No todo es culpa de los dirigentes y del entrenador. Hay quien se va siempre de rositas sin recibir un palo. Es fácil mostrar cabreo tras ser cambiado con un técnico al que se sabe en posición débil, lo difícil es jugar bien y meter goles.
El resultado de hoy puede marcar en fin de la trayectoria del técnico rojiblanco. Otro más en la lista. A fin de cuantas ya casi da lo hjmismo.