
A falta de mayores incentivos a todo el mundo le ha dado por hablar del Levante. En realidad, y como pasa siempre en estos casos nadir toma especialmente en serio a el equipo revelación del campeonato. Lo que pasa es que como hay que rellenar información y hablar siempre de lo mismo cansa hasta al tertuliano futbolero más convencido de su papel, pues el equipo azulgrana ha copado un buen puñado de atención informativa de los últimos días.
Las cenicientas resultan simpáticas precisamente por su escaso poder intimidatorio. Como nadie piensa que pueden llegar a mantenerse en el tiempo, provocan una indiscutible atención más por excentricidad que por el análisis real de sus posibilidades. Hace unos años la competencia era protagonizada por equipos de auténtico fuelle como el Deportivo de la Coruña o el Valencia. La marcha a toda pastilla de los grandes se ha situado a unos niveles que hace sencillamente imposible plantearse alguna posibilidad de alternativa al campeonato. Entonces quedan los premios secundarios: los puestos de Liga de Campeones y la Europa League; pero los tristes papeles de Valencia y Villarreal (al menos de momento) y el convencimiento no reconocido expresamente de que cualquiera que acceda a tan privilegiada competición apenas pasará de octavos de final también quita chicha al tema. Lo de la Europa Legue puede tener más expectativas de llegar alto pero supone un buen puñado de partidos ante equipos de medio pelo y mucha menos atención, así que tampoco tiene ese referente mágico que en su día suponía el acceso a la U.E.F.A o la Recopa.
Así que de del Levante resulta muy meritorio pero pronto dejará de interesar

